Incursiones en Jaén

A comienzos de la década de 1530 inició Vandelvira las incursiones en Jaén, donde pronto se estableció y permaneció hasta su muerte. Hacia 1533 vivía junto a su mujer en Villacarrillo, y allí nacieron la mayor parte de sus hijos, incluido Alonso, el cual lo siguió en la profesión, llegó a trabajar en Sevilla y Cádiz y redactó el Libro de Traças de cortes de piedra donde recogió parte del saber estereotómico aprendido junto a su padre.


También en la década de los años treinta es documentado el maestro junto a su suegro realizando visitas a los dominios de la Orden de Santiago, en concreto a la Sierra de Segura y las poblaciones de Orcera, Hornos y Segura de la Sierra.