Capilla del Salvador del Mundo

Posteriormente, en esa misma década inició Francisco de los Cobos la renovación de Úbeda. El secretario imperial encargó el diseño de la capilla de El Salvador a Diego de Siloé, pero la ejecución la realizó Andrés de Vandelvira, quien acabaría por quedarse al frente de la construcción en 1540. Esto haría que cambiase su residencia a la ciudad, donde permaneció hasta 1555.


Después llegarían los encargos de la capilla de los Benavides en Baeza y los palacios ubetenses.